OAKLAND – Los cambios en los cuadro técnicos de los equipos siguen dándose en los equipos de la NFL y los Oakland Raiders contrataron a Jason Tarver como coordinador defensivo.
La escuadra del fallecido Al Davis no tuvo que ir muy lejos para realizar la selección de Tarver, a quien fieron a buscar a la Universidad de Stanford, cercana a Oakland, para que reconstruya toda la coordinación defensiva del equipo.
Tarver, antes de llegar a Stanford, estuvo 10 años como asistente de los San Francisco 49ers, incluyendo las pasadas seis temporadas (del 2005 al 2010) entrenando a los apoyadores externos.
Después que los 49ers contrataran a Jim Harbaugh como entrenador en jefe, Tarver, de 37 años, volvió a la universidad desde donde sale de nuevo para llegar a otro equipo de la Bahía de San Francisco y trabajar en la NFL con mayor responsabilidad.
La pasada temporada, los Raiders tuvieron una buena ofensiva, que respondió, pero su defensa no fue la mejor y mostró grandes dificultades a la hora de hacer un buen trabajo.
Los Raiders tuvieron la peor marca de pases de touchdown permitidos (31), yardas por acarreo (5,1), yardas por pase (4,262) y yardas totales (6,201), mientras permitían la tercera cantidad de puntos más alta en la historia del equipo (433).
El equipo de Oakland, junto a los Tampa Bay Buccaneers, se convirtieron este año en uno de los cuatro equipos en permitir al menos 30 anotaciones y 5.0 yardas por acarreo en una temporada, distinción que había sido alcanzada por última vez en 1952 por los entonces Dallas Texans.
Los Raiders, que terminaron la temporada con marca 8-8, también se convirtieron en el sexto equipo desde 1970 en permitir al menos 2,000 yardas por tierra y 4,000 yardas por la vía aérea en una temporada.
La deficiencias defensivas del equipo provocaron que el nuevo gerente general de los Raiders, Reggie McKenzie, despidiera a Hue Jackson después de una temporada como entrenador jefe y contratara a Dennis Allen, el ex coordinador defensivo de los Denver Broncos.
Allen y Tarver compartirán la tarea de mejorar los dos problemas que arrastra la defensiva: detener la carrera y reducir los castigos.
Los Raiders establecieron un récord de la NFL la temporada pasada con 163 castigos para 1,358 yardas.
La escuadra del fallecido Al Davis no tuvo que ir muy lejos para realizar la selección de Tarver, a quien fieron a buscar a la Universidad de Stanford, cercana a Oakland, para que reconstruya toda la coordinación defensiva del equipo.
Tarver, antes de llegar a Stanford, estuvo 10 años como asistente de los San Francisco 49ers, incluyendo las pasadas seis temporadas (del 2005 al 2010) entrenando a los apoyadores externos.
Después que los 49ers contrataran a Jim Harbaugh como entrenador en jefe, Tarver, de 37 años, volvió a la universidad desde donde sale de nuevo para llegar a otro equipo de la Bahía de San Francisco y trabajar en la NFL con mayor responsabilidad.
La pasada temporada, los Raiders tuvieron una buena ofensiva, que respondió, pero su defensa no fue la mejor y mostró grandes dificultades a la hora de hacer un buen trabajo.
Los Raiders tuvieron la peor marca de pases de touchdown permitidos (31), yardas por acarreo (5,1), yardas por pase (4,262) y yardas totales (6,201), mientras permitían la tercera cantidad de puntos más alta en la historia del equipo (433).
El equipo de Oakland, junto a los Tampa Bay Buccaneers, se convirtieron este año en uno de los cuatro equipos en permitir al menos 30 anotaciones y 5.0 yardas por acarreo en una temporada, distinción que había sido alcanzada por última vez en 1952 por los entonces Dallas Texans.
Los Raiders, que terminaron la temporada con marca 8-8, también se convirtieron en el sexto equipo desde 1970 en permitir al menos 2,000 yardas por tierra y 4,000 yardas por la vía aérea en una temporada.
La deficiencias defensivas del equipo provocaron que el nuevo gerente general de los Raiders, Reggie McKenzie, despidiera a Hue Jackson después de una temporada como entrenador jefe y contratara a Dennis Allen, el ex coordinador defensivo de los Denver Broncos.
Allen y Tarver compartirán la tarea de mejorar los dos problemas que arrastra la defensiva: detener la carrera y reducir los castigos.
Los Raiders establecieron un récord de la NFL la temporada pasada con 163 castigos para 1,358 yardas.
